4 de noviembre de 2009

Para que no se me olvide

Hay tres cosas que jamás regresan:

1. La palabra dicha
2. La flecha lanzada
3. La oportunidad

3 de noviembre de 2009

Ahhhhhhhh

Qué emoción.
Ya no me cabe.
Siento que voy a explotar.
Un «deje así», un «qué bacano».
Ahora comienza la cuenta regresiva:
9...

Qué emoción.
Sube y baja,
baja y sube.
Se acelera el corazón
y parece que esto no podía ser verdad.

¿Qué hago con tanto por dentro?
Es mucho, es demasiado para una sola persona,
siento que soy feliz.

1 de noviembre de 2009

La ventana

En estos momentos puedo presenciar la escena más melancólica de este día. Me encuentro en la biblioteca sentada frente al ordenador. Estoy de frente a los ventanales que dan a la entrada principal de la universidad. Unos autobuses están a punto de partir, cargados de muchachos que se dirigen a vender libros a Ecuador. Las ventanas se abarrotaron de gente despidiéndose de esos que están por marchar.

Ha pasado como media hora y quedó pegado al vidrio un señor. Observa fijamente pensando quién sabe qué cosas. No sé cómo mira porque solamente le veo la espalda, pero me pregunto si son recuerdos o es melancolía, si se trata solamete de observar el panorama o esta escena estimula su imaginación.

Me gusta verlo allí, de pie frente a la ventana, con un brazo recargado y el otro en el bolsillo del pantalón. Cuando se marche solamente quedará el vacío, el rastro de que nadie ha estado allí. Es quizá, en mi mente y aquí, donde se guardará el momento que el tiempo no tardará en borrar.

23 de octubre de 2009

Un frío mortal que viaja por dentro y ni el duro sol puede calentar.

20 de octubre de 2009

Esta mañana antes de trabajar

Mario despertó en el silencio y no lo entendió. Algo había sucedido, su cuerpo se sentía extraño, tenía naúseas y la cabeza le dolía. Fue entonces que comenzó a escuchar, cada vez más cerca, el mar. Poco a poco comenzó a entender su entorno, la arena le era una cama, el sol quemaba su cara y el mar besaba sus pies. Fue entonces que se confundió más.

De un golpe se sentó en la cama, su entorno cambió y se descubrió en la habitación oscura, sin ruido, sin playa, sin mar. Decubrió que ella era todo lo que quería, pero ella no era lo que necesitaba. Mario lloró, hasta que no le alcanzó mas corazón para seguir llorando.

15 de octubre de 2009

Un día que no fue hoy, o quizá sí.

Me sigue sorprendiedo el poder de los recuerdos. Mira que soy melancólica y nada mejor para detonarlo que oler, escuchar, tocar algo para regresar al pasado. Precisamente esta mañana, una simple canción que tarareara Saramo me hizo tener 19 años otra vez (quizá 18). Una canción que si la hubiera escuchado cualquier otro día en cualquier otro lugar no me hubiera causado el más mínimo interés. Pero cómo son las cosas, precisamente fue esta mañana que todo regresó a la Nachito. Y una cosa lleva a otra. Al caminar por entre las imágenes en tonos grises de mi pasado en el colegio, miré a todos otra vez. Escuché la canción en el auto, los comentarios de mi prima y vi a mi familia en el auto. El salón, el chico del cd, el novio, el profesor, los compañeros de clases, incluso a mi madre.

No es querer regresar, es haberlo vivido de nuevo esta mañana. Pero regresar solamente como una espectadora, sin poder cambiar el curso de la historia. A veces frustante pero siempre un recuerdo que deja una sonrisa, no sé si de felicidad y satisfacción o simplemente porque sé que ya quedó atrás.

7 de octubre de 2009

¿En verdad todo tiene un propósito?

Mi amiga me dice que espere, que aprenda a esperar y soportar que esto tiene un propósito, como si Dios me quisiera decir o enseñar algo; como si me dijera que tengo un futuro brillante pero que debo esperar. ¿Será verdad o es que es la necesadad que me impide alejarme de donde estoy?