20 de febrero de 2010

Where?

Se supone que debo dormir, pero no puedo ahora que siento un pokito de dolor, un pokito de tristeza para poder escribir. Los pasados días me la he pasado cansada, cansada de sentir, de escribir, de pensar. El trabajo, además del estudio y la vida, fatiga hasta el hastío, hasta llegar a pensar que nada más importa, o que nada importa.

Lonley, i believe, i believe, love is the only one.

26 de enero de 2010

Mediocre

Hoy un amigo sufre, un amigo necesita de ayuda y me siento como calquier espectador ver el mundo colapsar y no tener a la mano algo para poder ayudar e impedirlo.

31 de diciembre de 2009

Sentido de la Vida - segunda versión

Uno se topa con el Sentido de la Vida a cada rato, cuando menos se lo espera allí está, listo para ser visto, de colores amarillos y verdes fosforecentes para no pasarlos por alto, y saltando en un solo pie con el dedo en la nariz y el otro brazo extendido, puesta en la cabeza una peluca de payaso y un gran sobrero de Sombrerero.

No te invita ni te mira simplemente se dedica a susurrar al oído todas las estupideces que se le ocurren en la cosa que tiene por arriba de las cejas. Camina contigo y te toma de la mano con la promesa de no soltarte y sin el aviso de su próxima partida.

Así que hay que llevarla a comer con uno, invitarla a dormir en la misma cama, presentarla en el lugar de trabajo, llevarla los fines de semana de paseo, invitarle la película, las palomas y los chocolates, hasta que acaba tomando en el mismo popote que uno y a veces hasta se pone a conversarte mientras te estorba para hacer del baño.

Ya que se seinte más en confianza le abres la puerta y te encuentras con la familia lista para quedarse a pasar las vacaciones de la vida contigo: la matrona Melancolía, el macho Rechazo de Siempre, los mellizos Trizteza y Agonía, la pequeña Felicidad, la mascota Odio, el viejo decrépito Sabiduría y la que limpia le apodan la Llorona.

Entra con toda su prole y te dice que la más odiosa y que no ha podido dejarla en casa por culpa de Melancolía es la pequeña Felicidad, que tiene una sonrisa Colgate, unas coletas rizadas y la piel pálida como la de un angelito extraviado. Y así comienzan los días, sin saber cómo la rutina te cambia, los estados de ánimo te marean y en la casa te vuelves el extraño, el que incomoda y estorba, el que carece de carisma y deciden por fin o echarte o mutarte.

Sentido de la Vida y su Vida

Uno se topa con el Sentido de la Vida a cada rato, cuando menos se lo espera allí está, listo para ser visto, de colores amarillos y verdes fosforecentes para no pasarlos por alto, y saltando en un solo pie con el dedo en la nariz y el otro brazo extendido, puesta en la cabeza una peluca de payaso y un gran sobrero de Sombrerero.

No te invita ni te mira simplemente se dedica a susurrar al oído todas las estupideces que se le ocurren en la cosa que tiene por arriba de las cejas. Camina contigo y te toma de la mano con la promesa de no soltarte ni darte el aviso de su próxima partida.

Así que hay que llevarla a comer con uno, que invitarla a dormir en la misma cama, presentarla en el lugar de trabajo, llevarla los fines de semana de paseo, invitarle la película, las palomas y los chocolates. Toma del mismo popote que uno y a veces hasta se pone a conversarte mientras te estorba para hacer del baño.

Después de un rato tienes que presentarle a la familia: la matrona Melancolía, el macho Rechazo de Siempre, los mellizos Trizteza y Agonía, la mascota Odio, el viejo decrépito Sabiduría y la que limpia, la Llorona.

Un día de estos, como suele hacerlo de vez en cuando, desaparece sin haberse llevado sus cosas y se va a no sé dónde porque no soporta la presencia de la Felicidad que se digna a visitarte esporádicamente de vez en vez. A la mañana sigueinte despiertas y ya está allí otra vez, esperando que despiertes para recordarte el desalentador sueño de la noche y hacerlo realidad. (I´m back baby). Sonríe.

20 de diciembre de 2009

Un domingo común y corriente

Despertar tarde y preparar unos banana pancakes y tener la tarde para recostarse a ver películas contigo. Ya por la tarde, muy tarde, casi noche, salir los dos a cenar, a caminar, a chacharear contigo.

Mientras, sueño con un cafe y un libro.